PANORAMA DE LA EROSIÓN COSTERA EN EL GOLFO DE URABÁ. EVIDENCIA DE LA NECESIDAD DE UN PROGRAMA DE MONITOREO COSTERO REGIONAL.

Autor: Alfredo, Jaramillo-Vélez, Grupo de Investigaciones Marinas y Costeras GISMAC, Universidad de Antioquia

Con el presente trabajo se prende dar a conocer la actual situación de erosión costera que aqueja a la región del Golfo de Urabá, el cual se encuentra localizado en el extremo noroccidental del país y constituye el punto de unión entre Centro y Suramérica en su vertiente caribeña. Lo comparten los departamentos colombianos del Chocó en la parte occidental, y Antioquia en el lado oriental, siendo el límite departamental en esta región la desembocadura del río Atrato, el cual, tras recorrer aproximadamente 700 km a través de una cuenca de aproximadamente 35.700 km2, entrega al golfo cerca de 4.900 m3/s y cerca de 11 millones de toneladas de sedimentos al año (Díaz J. M, 2007). Adicionalmente esta región esta catalogadas como una de las de mayor pluviosidad registrada al año, con un valor aproximado a los 4944 mm/año (Lopez y Restrepo, 2007). Geográficamente, el golfo se enmarca dentro de los 77º24´15” y 76º23´59” Longitud Oeste y 7º18´11” y 8º41´50” Latitud Norte. La extensión del golfo es cercana a los 1000 km2, con un ancho medio de unos 15 km y una longitud axial algo superior a los 70 km, tratándose por tanto de un cuerpo de agua semi-cerrado y con litorales altamente dominados por depósitos deltaicos estuarinos, y complejos volcánicos al noroeste en la serranía del Darién.

 

Este golfo, debido a su posición geográfica, ha sido centro de diversas estrategias de desarrollo para el departamento de Antioquia, principalmente ahora que se evidencia una apuesta a “darle la cara al mar”. Un ejemplo de ello es la existencia de tres proyectos de terminales portuarios en ejecución y con perspectivas de iniciar actividades entre 2017 y 2018, lo cual permitirá optimizar el comercio de la región y generar mayor desarrollo a las comunidades allí asentadas. Adicionalmente, y no menos importante, el Golfo de Urabá por su condición de gran estuario, tiene una muy notable importancia ecológica y estratégica en los recursos naturales que dispone, con una amplia oferta de servicios ecosistémicos que ha moldeado la economía y el desarrollo de las comunidades asentadas en su entorno. Este golfo representa una de las costas más importantes para Colombia, el cual, además de ser el más grande golfo en el litoral caribeño colombiano, es también el más meridional de todo el mar Caribe.

El Golfo de Urabá ha sido objeto de estudio en diversas oportunidades, principalmente desde las ciencias biológicas ya que sus condiciones climáticas y diversidad de ecotónos originan una gran riqueza en este ámbito. Sin embargo, el número de estudios oceanográficos, particularmente aquellos encaminados a la dinámica costera, es un poco más reducido. El primer trabajo de circulación en el golfo fue llevado a cabo en 1992 por el CIOH y publicado parcialmente por Molina et al. (1992) y Chevillot et al. (1993), los cuales describen la hidrodinámica del golfo durante dos épocas climáticas diferentes: seca entre diciembre y abril, dominada por vientos de N y NE, y húmeda entre mayo y noviembre, dominada por vientos del Sur (Roldán et al. 2008). Dicho estudio también destaca la existencia de dos ambientes con diferente circulación: Bahía Colombia, al sur de la desembocadura del Río Atrato, y la boca del golfo, al norte de la desembocadura del mismo río.

 

Posteriormente y basados en estos estudios previos, diferentes autores han abarcado el estudio del componente físico del golfo desde dos perspectivas, la hidrodinámica y la evolución de la franja costera. Respecto a la hidrodinámica, Bernal et al. (2005), Montoya y Toro (2006), Roldán et al. (2008) y Montoya (2010) han examinado los patrones de circulación y la variación estacional en la hidrodinámica del golfo basados en datos de campañas puntuales. Estos estudios también se han basado en la aplicación de un modelo numérico de la circulación en el golfo, previamente calibrado con los datos de campo. Molina et al. (1992) analizaron también la dinámica superficial del Golfo de Urabá mediante el uso de sensores remotos. Estos estudios han sido importantes para dar una visión conjunta de las condiciones superficiales en un momento dado pero no han permitido examinar la variabilidad temporal; para ello sería necesario disponer de una serie de tiempo con buena resolución temporal que pueda ser utilizada en la calibración de los modelos numéricos de última generación. Con respecto a la perspectiva de la erosión costera y el transporte de sedimentos, se encuentran estudios desde los años 70 sobre inventarios de línea de costa, balances sedimentológicos e identificación de zonas de erosión y acreción entre los cuales cabe resaltar Santamaría y Ramírez (1987), Aristizábal et al. (1990), Correa (1992), Franco (1992), Velásquez y Rave (1996), Velásquez (2000) y Correa et al. (2010), entre otros. Estos estudios han aportado información valiosa sobre las alteraciones locales de la línea de costa y la circulación en la franja litoral pero no alcanzan a desvelar la complejidad física de la circulación a lo largo y ancho de todo el Golfo de Urabá. A su vez que han sido estudios en momentos puntuales, sin embargo la zona de estudio ha carecido de un set de registros continuo y bajo la misma metodología para dar una visión completa de la dinámica cambiante típica de un sistema costero como este.

 

Para abordar la problemática de erosión costera en esta región es necesario traer a colación que el sistema costero es uno de los entornos más dinámicos, y por ende la erosión costera se debe considerar más compleja que aquellos procesos erosivos continentales, pues hay unos aspectos físicos y demográficos importantes que se deben tener en cuenta. Primero, en las zonas costeras a nivel global, se encuentra casi un 75% de las grandes ciudades con más de 10 millones de habitantes, sin embargo aunque Colombia presenta un modelo de desarrollo geográficamente centralizado y andino, sus zonas costeras representan un papel importante en la economía de turismo de sol y playa y en el suministro de alimento tanto de las poblaciones allí asentadas, como de algunos sectores al interior del país; ahora bien, particularmente en el Golfo de Urabá

encontramos un territorio costero con unos municipios en un proceso de desarrollo importante a su vez que se presentan varias poblaciones denominadas de minoría como negritudes e indígenas, que en la región son mayoría, y a su vez presentan altos índices de vulnerabilidad al estar asentadas en un litoral cada vez más amenazado por la erosión costera. Sin embargo los usos del suelo y la gestión del territorio allí ha sido precaria y los usos de los recursos costeros por parte de las comunidades, se ha convertido en la principal causa de erosión de algunos sectores.

Por otro lado, las zonas costeras presentan entre los procesos físicos interferentes con la estabilidad de terreno y la dinámica sedimentaria algunos agentes que no se consideran normalmente en la discusión de erosión a nivel continental, como por ejemplo el oleaje, la marea y el viento. Por tanto, para entender un poco mejor el proceso de erosión costera, es recomendable analizar el diagrama de Morton (1977), donde se puede evidenciar aquellas variables que hay que tener en cuenta al momento de abordar un análisis de la dinámica sedimentaria en una zona costera, categorizándolos en 5 aspectos principales: Clima, Procesos Costeros, Nivel Relativo del Mar, Actividades Humanas y Balances Sedimentario.

 

En Urabá, particularmente, se ha identificado una necesidad en cuanto a la información meteo marina que se encuentra registrada, debido que hasta hace relativamente poco solo se contaba con una boya que proporcionara este tipo de información, al igual que tampoco se contaba con procesos continuos de medición y de observación de todas estas variables físicas y antrópicas que tenían lugar en el golfo de Urabá. Sin embargo cabe la pena resaltar que la Corporación Autonoma Regional (Corpourabá) como autoridad ambiental ha empezado a gestionar proyectos de información continua y de proyectos de monitoreo de algunas variables que permitan una mejor gestión del territorio en su jurisdicción, y de igual forma la presencia de una universidad como la Universidad de Antioquia asentada en la región con su cuerpo docente especialista en ciencias del mar, empieza a permitir el desarrollo de investigaciones a mayor escala que permitan conocer en mayor detalle algunos factores del territorio y por ende actualizar el conocimiento las dinámicas que se tenía en el golfo de Urabá. Asi pues para el tema de erosión costera donde una alta cantidad de variables han de ser tenidas en cuenta, estos esfuerzos cobran una importancia y se tornan en una apuesta a repensar mejor el proceso que está ocurriendo año tras año, a cuantificar el balance de sedimentos, principalmente en aquellos lugares críticos, y de esta forma permitir una mejor toma de decisiones tanto técnicas como políticas que generen el menor impacto ambiental al sistema y permitan mitigar o disminuir los riesgos asociados al litoral costero que se encuentran en esta región del país.

Para abordar un poco la panorámica de estado de erosión en que se encuentran algunas de las costas del golfo de Urabá se analizaran 5 lugares que son icónicos por su ubicación, sus procesos sedimentarios presentes, la composición del litoral diferente que se tiene y/o las alarmas por erosión costera que han presentado recientemente. Estos Lugares tal como se presenta a continuación, son: Capurganá y Sapzurro, Acandí, Turbo, Arboletes, dándole un enfoque principal a este último por la presencia de un hito turístico y geográfico para la región como es su Volcán de lodo, producto de la alta actividad diapírica que se presenta en el Caribe Colombiano y que en la actualidad está en alto riesgo a desaparecer por el proceso de erosión costera que aqueja a la región.

 

Capurganá y Sapzurro

Estas dos bahías situadas en el costado noroccidental del golfo, cercano a los límites internacionales con Panamá, son un importante atractivo turístico para la región y gozan de un alto reconocimiento también a nivel internacional, por sus aguas claras, arrecifes coralinos y selva virgen en sus inmediaciones. Geológicamente se encuentran situadas sobre depósitos volcánicos que dan pie a la formación de la serranía del Darién, presentando costas acantiladas de sustrato rocoso ígneo y consolidado, a la vez que se evidencian playas de arena media y gruesa principalmente de origen calcáreo por la presencia de los arrecifes coralinos en sus cercanías.

 

La problemática de erosión que se evidencie en estas bahías, se debe a su crecimiento como poblados y por ende a la alta demanda de material de playa para las respectivas construcciones que se requieren, lo que ha llevado a una inecuación constante en el balance sedimentario. Adicionalmente el arrecife coralino ha sido también alterado, en algunos lugares por contaminación y flujo de navegación, disminuyendo así el área arrecifal, y por otro en la extracción de material rocoso calcáreo proveniente de plataformas coralinas someras, contribuyendo ambas extracciones a la disminución de material sedimentario. Dicho desbalance sedimentario que allí se presenta genera incapacidad del sistema costero para responder ante los agentes físicos dinamizantes que interactúan en el litoral, como el oleaje, los periodos de tormenta, los cambios de nivel del mar, etc. Ocasionando por tanto un retroceso de la línea costera y afectando la infraestructura física de estos poblados

 

Acandí

Es un municipio asentado en el costado occidental del golfo de Urabá, perteneciente al departamento del Chocó. Es por ende el casco urbano más grande que presenta este departamento en el litoral Caribe. Se encuentra situado en una plataforma deltaica de tres ríos que atraviesan su territorio, el rio Acandí al norte, el rio Arquití al sur del poblado urbano y centro de la geoforma costera donde tiene lugar la dinámica sedimentaria costera del lugar, y el Rio Tolo al sur antes de entrar en la jurisdicción del Santuario de Fauna Acandí, Playón, Playona. Que corresponde a otra geoforma costera con menos aportes fluviales y de características más lineales.

 

Sin embargo, este municipio aun teniendo un importante aporte fluvial y sedimentario, presenta una alta amenaza por erosión costera, afectando más de 20 predios en los últimos 2 años, como se puede observar más adelante. Los procesos de erosión en esta parte posiblemente se deban más a factores hidráulicos en la cuenca que han alterado un poco la desembocadura del rio Arquití, junto con la extracción de material de playa para las construcciones del municipio. Este es uno de los lugares que requiere con mayor urgencia medidas de monitoreo costero y de las cuencas de estos tres ríos, a la vez que la realización de un estudio detallado de la hidrodinámica local para así poder predecir y proponer la mejor alternativa de protección costera, que no necesariamente corresponda a obras duras como diques y espolones sino por el contrario a la gestión de las cuencas, y a una reevaluación de algunos predios en zona de riesgo, toda vez que es válido considerar la reubicación como medidas de prevención ante este fenómeno de erosión mientras se logra equilibrar el sistema costero.

 

Turbo

Este municipio del departamento de Antioquia está localizado en el costado oriental del golfo en la zona más estrecha del mismo frente a la desembocadura del rio Atrato, por lo tanto sus playas contienen una alta cantidad de material vegetal como troncos de gran tamaño que bajan por el rio Atrato como producto de la deforestación en su cuenca. Los procesos costeros-sedimentarios de este municipio, han sido un poco más estudiado que los casos anteriores, principalmente por el profesor Correa de la Universidad de EAFIT y demás colaboradores, algunos de la Universidad Nacional sede Medellín y otros de la Universidad de Antioquia.

En este caso problema que se presenta a continuación, se evidencia una erosión costera que viene ocurriendo desde 1957, año en que se llevó a cabo la desviación de la desembocadura del rio Turbo, dirigiéndola un poco más al norte, lo cual generó un déficit en el aporte sedimentario al sistema costero y por tanto se inició o aumentó un proceso de erosión del litoral, afectando varios predios en la flecha litoral de punta las Vacas. Desde la respectiva desviación del rio, se empezó a formar otra nueva flecha litoral conocida como punta Yarumal y una bahía con tendencia a ser laguna costera llamada Bahía El Uno, tal como se puede observar

 

 

En la actualidad dicha flecha litoral se ha cerrado con el sistema costero playa Barajas – de punta las Vacas. Generando de esta forma un incremento en el aporte sedimentario al mismo sistema por lo que se augura una posible auto recuperación de la playa, si el aporte se mantiene. Para esto se hace necesario el desmonte de algunas obras de protección costera artesanales y poco funcionales que allí se encuentran para facilitar que el material sedimentario pueda seguirse asentando en la dirección de la corriente de deriva predominante.

 

Sin embargo, debido a que los pescadores y lancheros asentados al interior de la bahía El Uno, debía continuar saliendo a desempeñar sus respectivas actividades, entonces abrieron por sus medios, una bocana en la zona más estrecha de la nueva flecha litoral, lo cual puede ser el principio de una nueva erosión en el sistema de la flecha litoral, y por tanto se ralentice la recuperación de las playas del municipio de Turbo. En la actualidad hemos evidenciado como cada vez se agranda esta apertura, lo cual implica una necesidad en monitorear esta zona conjunto a todo el sistema para establecer el nivel de amenaza ante una nueva erosión o una estabilidad del sistema, tal que permita a las autoridades tomar decisiones en la gestión del territorio costero a largo plazo, como la pavimentación del vía de este sector que nunca ha sido llevada a cabo por el alto riesgo de avance de la erosión sobre el territorio.

 

Arboletes

Este municipio al noroccidente del departamento de Antioquia limita con el departamento de Córdoba, se encuentra ubicado en la parte más expuesta del golfo de Urabá en su costado nororiental. Al igual que Turbo este municipio ha contado con un poco más de atención a nivel de inversión en investigación como en infraestructura para la protección costera, pues en 2009 se construyó una batería de tres diques exentos con sus tómbolos en las playas urbanas del municipio para protegerlas ante la erosión que se empezó a presentar desde los años 60 al erosionarse una península al nororiente del municipio denominada Punta del Rey. Posteriormente en 2014 se construyeron otros dos diques siguiendo los diseños planteados desde el inicio del anterior proyecto de infraestructura costera. Dando como resultado una conformación de las playas urbanas como se muestra a continuación

 

Tanto al suroccidente de las obras de protección costeras como al nororiente de las mismas, se pueden encontrar acantilados de material no consolidado, producto de la erosión que ha venido afectando al municipio y que aún no ha sido estabilizada. Posiblemente haya un incremento en la erosión actual de esos terrenos por efecto sombra de dichas obras de protección que de cierta forma retienen un posible ingreso de sedimentos. Efecto que se ve incrementado debido a la vulnerabilidad del terreno, pues está conformado principalmente por arenas finas y medias sobre un sustrato amplio de arcillolitas y lodolitas producto de la alta actividad de dipirísmo que presenta la región. Sin embargo, cabe aclarar que las playas formadas entre los tómbolos, presentan una aparente estabilidad en su dinámica pudiéndose considerar como playas en equilibrio, no obstante, se requiere continuar con esfuerzos de monitoreo como los que ha empezado a desarrollar la Universidad de Antioquia a través de sus grupos GEOc y la Corporación Autónoma Regional CORPOURABA.

 

Una de las principales preocupaciones a nivel regional en cuestión de la erosión costera, se presenta en el riesgo tan alto que presenta el Volcán de lodo de Arboletes, pues es el volcán de lodo más alto a orilla del mar caribe colombiano, y presenta un alto flujo de turismo, moviendo unos recursos económicos importantes para el municipio. La ladera de este volcán ha presentado aproximadamente una tasa de erosión de 15m en el último año, sin embargo aunque esta tasa no se debe proyectar de forma lineal, no deja de ser un dato alarmante y por tanto requiere de estudios no solo de medición continua, sino también de implementación de medidas de protección y mitigación ante la erosión costera que allí se presenta en tasas tan críticas.

 

Para conservar el volcán de lodo, se han realizado unos trabajos tanto en el talud (disminución de pendientes, terraceo y construcción de algunos trinches), como en la zona de rompiente (entresacado de madera para la disipación de la energía del oleaje). Sin embargo esto no es suficiente y el problema se complicada cada vez más por acción de las aguas de escorrentía, de infiltración y la fuerza del oleaje, que en época de verano (diciembre a abril) tiende a ser más fuerte y de incidencia directa sobre el costado del litoral.

 

Como se puede observar entonces el proceso de erosión en el golfo de Urabá es bastante complejo e implica una alta amenaza para las comunidades allí asentadas, bien sea por la pérdida de su territorio, de sus predios o incluso de sus vidas como es el caso del barrio Minuto de Dios de Arboletes en donde se encuentran casas a borde de acantilados de más de 5 metros de altura, que en cualquier momento pudieran sufrir un desplome y cobrar incluso vidas humanas. Como se ha mostrado las causas de erosión costera con muy diversas y por tanto implican una visión más holística del fenómeno y del territorio, toda vez que permita el correcto de diseño de estrategias de prevención y mitigación de los impactos que este proceso trae consigo a las comunidades costeras. Inclusive se propone considerar otras alternativas antes de la construcción de obras de protección costera, puesto que muchas situaciones la erosión se da por la disminución de aporte sedimentario o la extracción antrópica del mismo sistema, y no la presencia de agentes físicos como el oleaje que siempre ha sido el mismo incluso cuando el sistema costero se encontraba en equilibrio. Por último y conscientes en las múltiples alternativas que se pudieran plantear para la prevención y mitigación de la erosión costera, se hace necesario tener información primaria, actualizada y ojalá de forma continua como se podría obtener a través de uno o varios sistemas de monitoreo costero, oceanográfico y/o atmosférico, para conocer mejor la dinámica de nuestro sistema costero y de esta forma poder plantear las alternativas de solución más efectivas y pertinentes para abordar el problema en cada localidad.

 

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